¿Qué es la autorregulación emocional?

Cuando los pequeños responden de manera exagerada ante una situación y terminan “desbordando” sus emociones, o bien; se les complica grandemente reflexionar ante una situación estresante y es evidente su imposibilidad para poner en práctica alguna solución, que finalmente culminan en lo que conocemos como “berrinches”; así como la dificultad excesiva de tratar con circunstancias dolorosas como es el caso de los duelos; estamos frente a señales de alerta que nos indican que existe falta de auto regulación emocional en los niños.

La ausencia de regulación emocional en la niñez puede también ocasionar dificultad para la escucha activa, impide recordar y luego entonces no poder cumplir reglas de manera correcta o bien, ser un obstáculo para sostener la atención y lograr un buen desempeño en el área del aprendizaje, así como tener problemas en la conducta. 

La autorregulación en el área emocional no significa que el pequeño ha de dejar de sentir para reprimir o negar la emoción; ya que esto es tan insano como el permitir el desbordamiento exagerado de la misma. Al contrario, hemos de considerar que cualquier ser humano tiene el derecho de sentir, y que toda emoción es válida; la clave se encuentra en saber gestionar dichas emociones.

Entonces ¿cómo podemos definir a la auto regulación emocional? Es la habilidad que permite manejar adecuadamente las emociones; lo que implica el reconocer y expresar lo que sentimos; siempre y cuando aquello que sentimos no se convierta en causa de daño ni de carácter físico ni emocional a hacia otras personas o hacia uno mismo. Es decir, la auto regulación en el área emocional ayuda a monitorear y responder ante las emociones para evitar que aquéllas nos “secuestren” bajo circunstancias que pudiesen ser percibidas como complejas de enfrentar.

Importancia de la autorregulación emocional en la niñez.

Cuando un niño ha desarrollado la habilidad de la auto regulación emocional, logra gestionar mejor la frustración y, por lo tanto; se evita la pérdida de control; lo que en general favorecerá su interacción social ante las relaciones diarias, mientras permanecen focalizados y atentos ante dichas situaciones.

Eso significa que a través de la regulación emocional los niños tienen la facultad de detectar lo que necesitan, lo que ayudará a disminuir la intensidad emocional cuando se molestan; tendrán la capacidad de ser flexibles ante el cambio de condiciones, y ser menos rígidos ante nuevas expectativas. Cabe señalar, que esto requiere entrenamiento y se desarrolla con el transcurso del tiempo. 

En conclusión, algunos de los beneficios más visibles de la auto regulación emocional adquirida desde la niñez son:

  • Los pequeños se vuelven menos vulnerables al impacto continuo del estrés y la frustración.
  • Existe la posibilidad de que disminuyan los niveles de impulsividad, aislamiento y/o agresividad.
  • Tendrán una mejor capacidad de concentración que impactará directamente en su aprendizaje y rendimiento académico.
  • Logran fortalecer sus habilidades sociales.

Escrito por: Psic. Maricruz Méndez Ladrón de Guevara.Ced. Prof. 12331798